Acapulco, conocida como 'La Perla del Pacífico' debido a sus maravillosas playas, excelente clima y su inmensa y admirable bahía.
Acapulco, Guerrero Es uno de los centros turísticos más concurridos e importantes del país, debido a su gran cantidad de playas en las que es posible disfrutar del sol, la arena y el mar; además, ofrece el interesante atractivo de su vida nocturna y una gran variedad de eventos artísticos y culturales.
A lo largo de su amplia bahía se encuentran numerosos hoteles, comercios y otros servicios dedicados al turista.
Es uno de los puertos más populares de México pues ha mantenido un crecimiento constante, así como una infraestructura turística apta para el viajero más exigente: amplia variedad de hoteles y restaurantes, divertidas actividades de playa e intensa vida nocturna.
La palabra Acapulco proviene de los vocablos náhuatl Sacatl-Carrizo (Planta que crece en La Laguna), Poloa-Destruir, lo que, en conjunto quiere decir 'Lugar donde fueron destruidos los carrizos'.
Su nombre nace de una antigua leyenda que inicia cuando una tribu Yope que se había establecido en las inmediaciones de la bahía, se ve atacada por otra de origen Náhuatl, que los derrota y obliga a huir.
La tribu Náhuatl era nómada por lo que transitoriamente se establece en la ciudad que arrebatara a los Yopes.
Durante su estadía nace Acatl hijo del jefe de dicha tribu, quien lo encomienda a la protección de Quetzalcóatl.
Transcurren los años y Acatl, con el consentimiento de su padre, parte en busca de su futura esposa y en su peregrinar conoce a Quiáhuitl que es hija del jefe de la tribu Yope a la cual, su padre había derrotado.
El padre de Quiáhuitl llevado por el odio niega el permiso para los esponsales y maldice a Acatl, invocando a sus dioses para que lo hechicen.
Acatl entristecido, llega al refugio donde había nacido y dando paso a su desilusión, sin saber que con ello se cumplía el hechizo, lloró tanto su amargura que las lágrimas humedecieron su cuerpo, el cual poco a poco, se fue deshaciendo, derritiéndose completamente hasta convertirse en un charco de lodo del que brotaron unos carrizos.
Quetzalcóatl, furioso por el daño que le habían ocasionado a su protegido castiga a Los Yopes en la persona de Quiáhuitl, convirtiéndola en una nube.
Una tarde la nube pasa por la bahía y encuentra a los carrizos, hijos de su amado Acatl, la furia y los celos la invaden, por lo que se arroja hacia ellos en forma de tromba, destruyéndolos, arrasándolos y finalmente muere y se funde en el lodo que fue convertido Acatl, uniendo de esta manera su destino. |
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